Él y Ella (I)

Cuando paseo por las calles de noche me gusta mirar las distintas viviendas e imaginar qué están haciendo sus moradores. Esta serie de relatos ocurre en un edificio.
Por favor, querido lector, no te vayas sin dejarme un comentario.
PLANTA BAJA
Las luces de la calle inundan el cuarto en penumbras; aún no es la hora, la mañana no llega todavía; no hay de qué preocuparse...aún.
En la cama, sólo uno duerme sin notar la ausencia del otro.
Las voces de muchachos alegres se van disipando junto con el latir implacable del reloj. Él sueña con banalidades, seguro de que lo hombres deben hacer cosas de hombres. Ella, mira por la ventana en silencio.
De pronto, se oyen pasos y ruidos en la puerta. Pasos y ruidos conocidos que no quiso alertar.
- ¡Ma...! Ya llegué... ¿dormís?
- Si... -gritó simulando pereza para no abochornarse
-Dale, dormite que mañana es lunes... - y agregó a media voz entreabriendo la puerta del dormitorio- ¡Hasta mañana!
-Hasta mañana...- respondió deslizándose suavemente entre las sábanas. No quería despertar a su esposo que comenzaría con un discurso.
Un sopor profundo se apoderó de ella y cerró los ojos a la vez que se apagaba la luz de la habitación de su hijo.
Estaba en casa, podía dormir.
En la cama, sólo uno duerme sin notar la ausencia del otro.
Las voces de muchachos alegres se van disipando junto con el latir implacable del reloj. Él sueña con banalidades, seguro de que lo hombres deben hacer cosas de hombres. Ella, mira por la ventana en silencio.
De pronto, se oyen pasos y ruidos en la puerta. Pasos y ruidos conocidos que no quiso alertar.
- ¡Ma...! Ya llegué... ¿dormís?
- Si... -gritó simulando pereza para no abochornarse
-Dale, dormite que mañana es lunes... - y agregó a media voz entreabriendo la puerta del dormitorio- ¡Hasta mañana!
-Hasta mañana...- respondió deslizándose suavemente entre las sábanas. No quería despertar a su esposo que comenzaría con un discurso.
Un sopor profundo se apoderó de ella y cerró los ojos a la vez que se apagaba la luz de la habitación de su hijo.
Estaba en casa, podía dormir.
Comentarios
Un abrazo
Gracias por pasar por aquí! Besotes
Saludos desde Mar del Plata.
Saludos cordiales!
me faltan un par de años para sentir en mi propia piel, la angustia y el anhelo del regreso.
¡Gracias por tu visita!
Continúo con los siguientes pisos, je je. Un fuerte saludo, compañero. Robert. Pamplona. España.
Sobre todo la parte del discurso del marido...!!
Me sentí reflejada...